Bueno, aquí estamos terminando la semana que empezó bastante movida y ya retomando mis actividades laborales a full. O sea: estoy muerta de cansancio....
Además de la transferencia esta semana asistimos a nuestro primer día del curso de pre-adoptantes. Resulta que para adoptar en este país hay que seguir un proceso larguísimo. Después de casi 1 año y tres meses de estar inscriptos nos tocó ir al curso (son en total 6 veces, cada dos semanas).
Para mi, particularmente, no hay mucha información nueva, primero porque me leo muchos blogs de gente que va un poco más adelantada y segundo porque estuve mucho tiempo conectada a al tema de la adopción aún no sabiendo de nuestra infertilidad: fui voluntaria por más de 7 años en un hogar de niños y ví salir varios en adopción. Además de conocerme el transfondo de las adopciones y/o guardas legales en Argentina (tema para otro post).
Una de las primeras cosas que nos explican en este curso pre-adopción es el triángulo adoptivo:
madre(/padre) biologico/niño/padres adoptivos. Si, señores, aunque a algunos futuros padres adoptivos no les guste la idea, el niño no nació de un repollo y tiene padres biológicos.
Los que debemos aprender a convivir con esa idea (y que no se convierta en fantasma) somos los padres adoptivos, porque de nuestra percepción y del lugar que le demos va a depender mucho lo que el niño aprenda/asimile.
Nos hicieron reflexionar (con videos y lecturas) sobre cómo algunas madres biológicas están obligadas a abandonar a sus hijos por cuestiones sociales ( madres solteras, violadas, incesto), religiosas, o del gobierno (piensen en China, donde solo pueden tener 1 hijo, si no, los multan o van a la carcel).
Y de nosotros depende cómo le contemos su historia a nuestro futuro niño.
- Si le decimos que fue abandonado por sus padres en un basural (o si lo descubre solo), lo más probable es que sienta que no vale nada, porque es algo descartable.
- Si en cambio le decimos que su mamá biológica lo dejó en un lugar donde ella creia que pasaba mucha gente (los basulares en Latinoamerica son asi), y que se quedó esperando hasta que alguién lo recogió. La percepción de su abandono va a ser diferente.
La coordinadora nos preguntó:
"-Qué no aceptarían ustedes nunca como pasado de un niño? Padres drogradictos? alcóholicos? niños producto de una violación?
A quiénes consideran ustedes malos padres biológicos y lo juzgarían por su accionar?"
-Mi instinto maternal me salio abruptamente y dije: " yo jamás juzgaría a una madre biológica que me da su hijo en adopción, porque gracias a su voluntad ( y dolor), puedo tener la posibilidad de ser madre. Quién soy yo para juzgarla? " No me entra ene la cabeza.
Por eso al leer
esta noticia sobre la perra que salvó a una bebé no puedo juzgarla a la madre de tan sólo 14 años. Quizás ella no supo donde pedir ayuda, dudo que sea un embarazo planeado (quizás fue violada, o engañada, no tiene educación sexual, etc).
Más bien diría que las circuntancias de la vida la llevaron a esta decisión terrible. Ponerse en su lugar y entenderla es difícil, porque nosotros nos cuesta horrorres tener un bebé. Pero pensar el dolor que tuvo al parirla y tener que tomar la decision de abandonarla en un descampado , es terrible.
Y muchas madres biológicas llevan este dolor el resto de sus vidas. No se perdonan y viven con el fantasma de: "qué habrá sido de mi bebe?"
Sorry, amigas blogueras, pues ya leí sus comentarios al respecto (y no me peguen, aunque no sea Giordano!). Sólo focalizo mi mente en ese bebé que fue salvado y ojalá la Justicia le encuentre buenos padres y a esa madre la ayude a superar este trauma. A nadie le gustaria ponerse en su lugar con todas esas emociones encontradas.
Buen fin de semana para todos... natie