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    jueves, 4 de febrero de 2010

    Pelear

    Aquí estoy de nuevo. Resulta que cuando una ya tiene la vida mas o menos encaminada por estos rumbos europeos, se toma una pausa en la pelea contra la infertilidad después de años, encuentra ese punto de paz y equilibrio con una misma y se detiene a preguntar: ¿ ahora como sigo? ¿Contra qué leones peleo? (porque no se vivir sin obstáculos y relajarme, diría mi papá). Zasssssss empiezan los golpes de nuevo, para derribarnos. Esta vez por el lado laboral y de salud.

    Si tuviese que definir mi carrera laboral aquí diría que me costó además de lagrimas y sudor, aguantarme cosas y callarme, pero me gane mi lugar a fuerza de dar el 200% de mi, dejando alma y vida, a la vez que luchaba con la infertilidad. Algo que jamás notaron mis colegas.
    Mi jefa querida, de la cual ya hable anteriormente, fue despedida hace un mes. Nosotros no la veíamos hace meses y nadie nos dio explicaciones al respecto “Ya no trabaja en esta empresa y punto”, fue el comunicado. A mí, su partida me afecto muchísimo, porque era una persona que valía mucho. Me acompaño en el tema de la infertilidad y reconoció mis meritos, prometiéndome por escrito un ascenso para este año.

    Como ya se imaginaran: jefe interino nuevo borra todas las promesas de la jefa anterior, es la regla. Conclusión: me comunicaron que no me ascienden este año, que mi trabajo es excelente, sin quejas, pero sin derecho a promoción. Y yo, estallé. Este jefe empezó a darme explicaciones ilógicas que baraje una por una, refutándole y sacando mis mejores argumentos no sé de dónde. Me mandé tal lío, como creo que nunca lo vieron por estos lados y tampoco estaban preparados.…. Todavía no me notificaron por escrito, pero ya es seguro que no me ascienden.

    A las dos horas que me entero de esta noticia, me llama mi urólogo para programar un estudio, porque me tienen que operar lo antes posible del riñón que viene mal. Lo cual implica que no podré alzarlo a Tobias por un tiempo, ni tampoco podré embarazarme por unos meses. O sea, recién en un año podré tocar la puerta de la sección Fertilidad del hospital y preguntar, si por esas casualidades podrían ubicarme en la lista de FIV. Porque embarazo natural en mi caso, es creer en los Reyes Magos. El proceso de adopción internacional tampoco lo podemos continuar si yo no estoy 100% curada, porque nos tenemos que hacer una revisación medica. Mal, todo mal. El cachetazo llega del lado menos pensado. Y aquí estoy, volviendo a ponerme mi traje de gladiador para salir a la arena enfrentar nuevos leones.